28 nov. 2011

Britney en Caracas: Un show entre lip-sync y polémica


Era “el concierto del año”, aunque llegó a suelo patrio mucho después de la época dorada de la artista. Britney Spears se presentó este lunes en las instalaciones de la Universidad Simón Bolívar como parte del “Femme Fatale Tour” que la trajo a Suramérica. Había que estar claros a la hora de ir al espectáculo: aunque no es la artista de finales de los 90 y principios de siglos, mueve masas y sabe hacer un show. Y eso lo hizo, con nota sobresaliente.

En su trono de “princesa del pop” inició el recital, antecedida de un Howie D que poco emocionó al público antes de cerrar su cortísimo recital con “I want it that way” de los Backstreet Boys. Luego vimos pequeñas mallas, plateadas y doradas, negras y rojas. Carros, barcos ancestrales, motos y hasta una celda. ¿Espectáculo? Si lo hubo, y bastante. Un impresionante despliegue técnico. Lo que faltó fue la voz de la artista. Para nadie es un secreto que Britney dobla, pero verlo en carne y hueso es otra cosa. Una repetición de sus discos -en especial el último- con el añadido de que se le ve contonearse en una inmensa tarima. Si estaban claros que eso era lo que iban a ver, entonces no hay problema.
Spears sí cantó en “Don’t let me be the last to know”, balanceada sobre un columpio mientras uno de sus bailarines hacía gala de sus dotes físicos justo debajo de ella. Fue la única ocasión donde se escuchó su verdadera potencia vocal. De resto, con la excepción de unos “How are you Venezuela?”, “I can’t hear you” o “Are you ready for some more?” se escuchó pista tras pista.
No obstante, hay que darle crédito a la producción, a sus cambios de vestuario que la hicieron ver desde una sexy motorizado hasta una bailarina árabe, pasando por un cortísimo vestido rojo que terminó en un corsé o con una falda larga pra que pudiera recrear la famosa escena de Marilyn Monroe en “La comezón del séptimo año”. Britney tiene lo suyo, y aunque tampoco baila como antes, sabe dar un espectáculo que termine con los fans delirando. Vimos destellos de la súper bailarina en “I’m a slave 4U” pero hubo más show que otra cosa.
Hubo un grupo que deliró más, especialmente el joven Harold, quien subió al escenario para ser tratado con un lapdance de la cantante durante “Lace and leather” o los seis que brincaron con ella en “I wanna go”, sin duda el punto álgido del concierto.
Polémica tras cámara
Una nota realmente discordante fue el trato de los dueños del espectáculo con los reporteros gráficos y periodistas de televisión, quienes terminaron afuera del recinto luego de que una colega grabara su coletilla final luego del tiempo permitido. Pagaron juntos por pecadores. La situación obliga a replantear el compromiso entre las empresas de espectáculos, los promotores de los eventos y los periodistas de la fuente, que se vieron indignados por la medida tomada. Chequear la cuenta de Twitter de Rocío Higuera muestra parte de la situación y cómo se siente ella (una de las agraviadas) al respecto.

Arnaldo Espinoza| LaPatilla.com

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelenteeeeeeee Britney te amoooooooooooooooooo, estuvo mega espectacular

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